Guía Práctica del laboratorio microbiológico en agua y alimentos (Parte VIII)
"Lo poco que hoy soy, lo soy en razón de todo lo que he aprendido"
(El Autor)
GUÍA PRACTICA del LABORATORIO MICROBIOLOGICO
en AGUA y ALIMENTOS (Parte VIII)
Dentro
de los microorganismos que componen un criterio microbiológico se pueden
distinguir dos tipos:
Organismos
indicadores:
para la evaluación de la inocuidad microbiológica de los alimentos, la
utilización de organismos indicadores es muy frecuente. El análisis microbiológico
de alimentos para la búsqueda de estos microorganismos suele utilizar técnicas
sencillas y accesibles que permiten evaluar: calidad de la materia prima,
problemas de almacenamiento, abuso de temperatura, vida útil (Recuento de
aerobios mesófilos), potencial contaminación fecal o posible
presencia de patógenos (Escherichia coli, Coliformes fecales), contaminación
por manipulación humana (Staphylococcus aureus coagulasa
positiva), contaminación post tratamiento térmico (coliformes, enterobacterias, Staphylococcus
aureus coagulasa positiva, estreptococos fecales), productos metabólicos
de patógenos que indican un peligro para la salud (termonucleasa). Se
utilizan para relevar las condiciones a las que ha sido expuesto el producto
que pudieran implicar un posible peligro, no necesariamente presente en la
muestra analizada, pero que podría hallarse en muestras paralelas.
Organismos
patógenos: aquellos
que pueden encontrarse en el alimento en cuestión que pueden convertir al
alimento en un potencial vehículo de enfermedad a quien lo consuma.
Planes
de Muestreo para Análisis Microbiológicos en Alimentos
El plan
de muestreo es uno de los componentes del criterio microbiológico. El plan de
muestreo comprende: El procedimiento de toma de muestra y el criterio
de decisión a aplicar en el lote de alimentos. El plan de muestreo debe
ser económicamente factible. Existen dos tipos de planes de muestreo
reconocidos internacionalmente, definidos por la ICMSF: el plan de dos clases
(por ejemplo: n=5, c=0 / n=5, c=2, m=) y el de tres clases (por ejemplo: n=5,
c=2, m=103, M=104) donde:
n =
número de muestras examinadas de un lote;
m =
límite microbiológico que , en un plan de dos clases, separa la calidad
aceptable de la rechazable y en un plan de tres clases separa la calidad
aceptable de la marginalmente aceptable.
M =
límite microbiológico que en un plan de tres clases separa la calidad
marginalmente aceptable de la rechazable
c =
número máximo permitido de unidades de muestra defectuosas (plan de dos clases)
o marginalmente aceptables (plan de 3 clases).
El plan
de dos clases es utilizado generalmente para patógenos, mientras que el plan de
tres clases es utilizado frecuentemente para el análisis de indicadores de
higiene donde es posible la cuantificación (en unidades de masa o de volumen)
de los microorganismos. Es importante tener presente que en la práctica
ningún plan de muestreo puede asegurar la ausencia de un microorganismo
determinado. El número de microorganismos encontrado en la muestra
analizada puede ser distinta en una parte no muestreada del lote o de alimento.
La representatividad de los resultados
de laboratorio en microbiología de alimentos depende del número de muestras
recolectadas, de si la distribución de los patógenos en el lote es homogénea o
no y de si el muestreo es realizado de manera aleatoria / dirigida. La
confiabilidad de los resultados obtenidos depende de la técnica seleccionada
para realizar el análisis (sensibilidad y especificidad).

Los análisis
microbiológicos de los productos alimenticios, como así también las demás
prácticas de laboratorio, deben estar respaldadas por los datos de pruebas de
seguridad de una calidad, de un rigor y de una reproductibilidad
suficientes. Los Principios de Buenas Prácticas de Laboratorio
(BPL) se han elaborado para promover la calidad y la validez de los datos de
análisis que sirven para establecer la inocuidad de los alimentos. Se trata
aquí de un concepto de gestión que abarca la totalidad del proceso de organización,
así como las condiciones en las cuales los estudios de laboratorio se
planifican, se aplican, se verifican, se registran y se informan. Los métodos
de laboratorio utilizados para la detección o recuento de microorganismos
forman parte del criterio microbiológico. La elección del método a utilizar
debe privilegiar a aquellos métodos estandarizados y de alta sensibilidad que
hayan sido validados por organismos internacionales/ nacionales de referencia.
(Código Alimentario Argentino, Art. 1413 y 1414). En los últimos años ha
habido avances significativos en el desarrollo de nuevas tecnologías para la
detección y la separación de microorganismos de los alimentos. El desarrollo de técnicas
moleculares (PCR) e inmunológicas (ELISA) brinda ventajas sobre los métodos
tradicionales, específicamente en lo que refiere a velocidad, pero su uso
todavía no se ha generalizado. En general, las decisiones a tomar cuando
el límite microbiológico establecido en el criterio designado para el alimento
en cuestión es excedido, dependen de los motivos que fundamentaron el
establecimiento del criterio. Los límites microbiológicos del criterio
pueden ser utilizados para definir la aceptabilidad de materias primas, la
adecuación de medidas higiénicas, la posibilidad de contaminación ambiental, la
presencia de ‘nichos’ microbianos en los equipos o la aceptabilidad del
producto terminado. En la mayoría de los casos cuando se analiza el
producto final se sabe que los límites se han excedido se tiene cuando ya es
tarde. Si se aplican los criterios microbiológicos en determinados puntos del
proceso de elaboración para el monitoreo de las condiciones de procesado,
cuando se obtienen los resultados, éstos sirven como disparador de acciones
correctivas apropiadas en beneficio del producto final.

Si alguno de los límites que
componen el criterio es excedido, las decisiones deben tomarse según el tipo de
peligro que involucre el límite excedido y debe realizarse, en todos los casos,
en el contexto de una evaluación integral del proceso. Si bien en la teoría
cualquier alimento perecedero poco ácido puede constituirse en un peligro
potencial a la salud si es manipulado incorrectamente, que se desarrolle una
enfermedad transmitida por el alimento y la velocidad a la que esto ocurra
dependerá de la cantidad y el tipo de contaminante presente. Cantidades pequeñas
de Staphylococcus aureus, Clostridium perfringens y Bacillus
cereus pueden hallarse en los alimentos sin constituir un peligro directo
para la salud del consumidor. Sin embargo, si los alimentos con bajos recuentos
de S. aureus, B. cereus o C. perfringens son manipulados de manera
incorrecta (deficiente refrigeración, por ejemplo) se permitirá el crecimiento
de cualquiera de los tres microorganismos pudiendo así constituirse en un
peligro directo para la salud: altos recuentos de S. aureus o
de B. cereus puede resultar en la producción de enterotoxinas en los
alimentos antes de ser consumidos, mientras que altos recuentos de C.
perfringens en el alimento previo a su consumo, puede llevar a la
producción de la toxina in vivo en el consumidor.

Como bajos recuentos de S. aureus, B.
cereus y C. perfringens pueden ser hallados en alimentos
producidos aplicando las Buenas Prácticas de Manufactura, los criterios para
estos microorganismos generalmente reconocen cierta tolerancia ya que el límite
establecido en el criterio es tal que incluso si es excesivamente superado, no
existe riesgo directo para la salud del consumidor. Sin embargo,
debemos tener presente que sí podría existir peligro dada la posibilidad de que
por crecimiento previo o manipulación incorrecta del alimento que no se refleje
en dichos recuentos (toxina preformada, por ejemplo) que sí constituye un
peligro directo para la salud. Si los ensayos para las toxinas preformadas son
negativos, debe asegurarse que las condiciones de manipulación sean las
adecuadas. Si son positivos, el alimento debe ser destruido. Si el límite
excedido corresponde a un criterio recomendatorio (no existe peligro directo
para la salud), el alimento no necesariamente ha perdido su inocuidad. Este
criterio permite un margen de discrecionalidad. Sirve para alertar sobre
deficiencias en el proceso, distribución, almacenamiento o comercialización. En
este punto, debe analizarse una serie de variables, no existiendo linealidad en
este proceso, sino que la integración de las mismas y el criterio del
investigador determinarán la decisión a tomar. Debe realizarse inmediatamente
una investigación integral de las BPM, pudiendo incluirse un nuevo muestreo y
poniendo especial énfasis en las prácticas de higiene del establecimiento.
Los datos recolectados en este
procedimiento serán la base de la toma de decisión: si existe evidencia de que
un punto crítico del proceso no se encuentra bajo control, debe generarse
acción inmediata. La evidencia puede referir a las materias primas, a
las condiciones microbiológicas de los equipos de proceso, a deficiencias en la
manipulación del alimento, a falta de control de temperaturas de almacenamiento
/ cocción, al hallazgo de microorganismos indeseables en el ambiente de proceso
o la condición microbiológica del producto terminado. (Por ejemplo, si el punto
que se detectó que no se encuentra bajo control son las materias primas no
listas para consumo, el ingrediente no debería ser usado. Si ya ha sido
utilizado, su influencia en la inocuidad del alimento debe ser evaluada y
medidas apropiadas deben tomarse). La situación es diferente si tenemos
evidencia de que existe un peligro directo para la salud, es decir que el
criterio obligatorio ha sido excedido. Nunca debe ser excedido el criterio
obligatorio, si esto sucediera requiere de la acción inmediata de la Autoridad
de aplicación.
Las
medidas a tomar pueden ser, según la situación particular, destrucción,
reprocesamiento, redestinación. Los productos involucrados son retirados del
mercado generalmente de manera voluntaria por el elaborador (las dimensiones
del retiro y la forma de darle publicidad dependerán de la evaluación del
riesgo -del tipo de producto, de peligro, entre otros-). De todas maneras, si
el retiro no es voluntario, la Autoridad Sanitaria debe iniciar el sumario
administrativo correspondiente. La legislación provee alternativas a
la destrucción si el producto, por el tratamiento que sufre durante su
procesado, al momento de su consumo es inocuo. Cuando se consideran decisiones
sobre el destino de alimentos que poseen un peligro directo para la salud, las
alternativas diferentes a la destrucción total deben ser analizadas
cuidadosamente. El reprocesamiento del producto está permitido y debería ser
considerado si el peligro puede ser eliminado de esta manera (por ejemplo,
reconstitución y repasteurización de leche en polvo usada como ingrediente
alimentario). Frecuentemente, los productos que son considerados no aptos para
consumo humano pueden ser destinados para consumo animal (por ejemplo, carne,
pollo, huevos o lácteos que resultan no aptos para consumo humano son usados
como ingredientes en alimento balanceado para mascotas). Este accionar es
adecuado sólo si ello no resulta en la perpetuación del problema para la población
humana.
A
continuación se tratará de ejemplificar la teoría antes expuesta:
Interpretación de resultados
microbiológicos en carne picada y alimentos a base de carne picada vacuna,
porcina y de aves listos y no listos para su consumo según Criterio
Microbiológico en CAA
Alimentos
involucrados (no listos para su consumo y listos para su consumo): hamburguesas
de carne vacuna, porcina y de aves, salchichas
frescas, chorizos frescos y alimentos elaborados a base de
carne picada.
Criterio
Obligatorio
Los
alimentos que se incluyen en este criterio deben hallarse libres
de Salmonella spp y de Escherichia coli O157:H7/NM. La
determinación es ausencia/ presencia en la cantidad indicada de producto porque
ambas bacterias, especialmente la E. coli O157, puede ocasionar
enfermedad en pequeñas dosis.
Criterio
Complementario
La
evaluación de la inocuidad de los alimentos no debe realizarse basándose en el
análisis de los microorganismos indicadores meramente, sino que es en el
contexto de una evaluación integral de los procesos desde el campo hasta la
mesa, que se obtienen las herramientas necesarias para asegurar que se ha
alcanzado la inocuidad del producto deseada.
Se recomienda que al hallar
recuentos superiores al límite microbiológico considerado en el criterio
complementario -Recuento de Aerobios Mesófilos, Recuento de Escherichia
coli, Recuento de coliformes y Recuento de Staphylococcus
aureus coagulasa positiva, se coloque al pie del protocolo analítico una
leyenda con las recomendaciones correspondientes. Por
ejemplo: "El valor del recuento de Escherichia coli indicaría
prácticas de higiene deficientes en la elaboración y /o conservación inadecuada
del producto, se sugiere la revisión de las Buenas Prácticas de
Manufactura"
Recuento
de Aerobios Mesófilos (RAM)
En este
tipo de producto, se utiliza para monitorear la implementación de Buenas
Prácticas de Manufactura. El recuento refleja: contenido microbiano de
materiales crudos e ingredientes, la eficiencia del procedimiento de
elaboración / proceso, la condición de higiene del equipo y utensilios y la
relación tiempo- temperatura de almacenamiento y distribución. Alimentos
perecederos manipulados correctamente pueden desarrollar RAM elevados y perder
calidad si son almacenados por un período de tiempo prolongado. En este caso,
el RAM no se encontraría elevado por la condición de higiene del producto, sino
por la vida útil del mismo. Por ello es que la utilidad del indicador depende
de la historia del producto y el momento de la toma de muestra. En el uso o la
interpretación del recuento de aerobios mesófilos hay ciertos factores que
deben ser tenidos en cuenta: este recuento es sólo de células bacterianas vivas. Los
procedimientos que sufre el alimento en su elaboración, por ejemplo, proceso
térmico, pueden enmascarar productos con altos recuentos o condiciones
deficientes de higiene. Además, el almacenamiento prolongado en congelación o
con pH bajo resulta en la disminución del recuento, este recuento no
diferencia tipos de bacterias.
Recuento
de Staphilococcus aureus coagulasa positiva
Los
estafilococos se encuentran en las fosas nasales, la piel y las lesiones de
humanos y otros mamíferos. Se los utiliza como componentes de criterios
microbiológicos para alimentos cocidos, para productos que son sometidos a
manipulación excesiva durante su preparación y para aquellos que son sometidos
a manipulación después del proceso térmico. Generalmente, los
estafilococos se eliminan durante la cocción. Altos recuentos en alimentos
sometidos a procesos térmicos se deben a contaminación posterior a este
tratamiento (manipulación, contacto con equipo o aire contaminados y/ o
conservación inadecuada del mismo- falta de refrigeración-). La presencia
de S. aureus puede indicar un riesgo potencial para la salud. Un
número elevado de estafilococos puede indicar la presencia de toxinas
termoestables, no obstante, un recuento bajo no significa ausencia de las
mismas, ya que una población numerosa pudo haberse reducido a un número más
pequeño debido a una etapa del proceso, por ej., calentamiento o fermentación.

Recuento
de Escherichia coli
El
hábitat natural de este microorganismo es el intestino de los animales
vertebrados. Los criterios microbiológicos que incluyen E. coli son
de utilidad en casos en que se desea determinar contaminación fecal. La
contaminación de un alimento con E. coli implica el riesgo de que
puedan encontrarse en el mismo patógenos entéricos que constituyan un riesgo
para la salud. Sin embargo, la ausencia de E. coli no asegura la
ausencia de patógenos entéricos. En muchos productos crudos de origen
animal, bajos recuentos de E. coli pueden ser esperados dada la
asociación cercana de estos alimentos con el ambiente animal y por al
probabilidad de la contaminación de las carcasas, reses, etc. con materia fecal
animal durante la faena. E. coli se puede eliminar fácilmente mediante procesos
térmicos, por consiguiente, la presencia de la misma. en un alimento
sometido a temperaturas elevadas significa un proceso deficiente o, lo que es
más común, una contaminación posterior al proceso atribuible al equipo,
manipuladores o contaminación cruzada. Sin embargo, si el objetivo del análisis
es controlar la contaminación post tratamiento térmico, los organismos
seleccionados deberían ser las bacterias coliformes en lugar de E. coli .
Recuento
de Coliformes
La
presencia de bacterias coliformes en los alimentos no significa necesariamente
que hubo una contaminación fecal o que hay patógenos entéricos presentes. Las
bacterias coliformes son particularmente útiles como componentes de criterios
microbiológicos para indicar contaminación post proceso térmico. Algunos
coliformes (E. coli) son comunes en las heces del hombre y otros animales, pero
otros (Enterobacter, Klebsiella, Serratia, Erwinia) comúnmente se encuentran en
el suelo, agua y semillas. Generalmente, en la leche cruda, vegetales, carne,
aves y otros alimentos crudos se encuentran recuentos bajos de bacterias
coliformes naturalmente por lo que presentan poco o ningún valor para el
monitoreo de los mismos. Estos organismos se eliminan fácilmente por
tratamiento térmico, por lo cual su presencia en alimentos sometidos al calor
sugiere una contaminación posterior al tratamiento térmico o que éste ha sido
deficiente. Esto debería generar la determinación del punto del proceso
donde se produjo la contaminación. Si se obtiene un recuento elevado en
alimentos que han sufrido un proceso térmico, debe considerarse que existieron
fallas (ausencia o deficiencia) en la refrigeración post-cocción. Los
coliformes se estresan subletalmente por congelación, por lo que el recuento de
coliformes en alimentos freezados debe ser interpretado con cuidado. El uso del
recuento de coliformes como indicador requiere un conocimiento amplio del
proceso que al alimento ha sufrido (producción, procesamiento, distribución,
etc.)y del efecto que él ha tenido en las bacterias coliformes.
Texto de los artículos 156 tris, 255 y 302
del Código Alimentario Argentino (según la modificación / inclusión por la
Resolución Conjunta SPyRS / SAGPyA Nº 79/04 y 500/04)
"Art
156 tris: Los productos preparados a base de carne picada, tales como chacinados
frescos embutidos o no embutidos, y otras preparaciones a base de carne picada
(albóndigas, empanadas, pasteles, arrollados o similares) precocidas o no, una
vez cocidos y listos para consumir, ya sea que se dispensen inmediatamente
después de finalizada la cocción, en el establecimiento elaborador o sean
enviados a domicilio, deberán responder a las siguientes especificaciones
microbiológicas:”
Criterio
complementario
Determinación
|
Resultados
|
Método de Análisis
|
Recuento de Aerobios Mesófilos/g
|
n=5 c=2
m=104 M= 105
|
ICMSF o equivalente Microorganismos de
los Alimentos-Vol I- Técnicas de análisis microbiológicos- Parte II-
Enumeración de microorganismos aerobios mesófilos- Métodos de Recuento en
Placa
|
Recuento de Coliformes /g
|
n=5 c=2
m=100 M= 500
|
ICMSF o equivalente Microorganismos de
los Alimentos-Vol I- Técnicas de análisis microbiológicos- Parte II-
Bacterias coliformes
|
E. coli /g
|
Ausencia/ g
|
ICMSF o equivalente Microorganismos de
los Alimentos-Vol I- Técnicas de análisis microbiológicos- Parte II-
Bacterias coliformes
|
Recuento de S. aureus coagulasa
positiva/g
|
n=5 c=1
m< 100 M=500
|
ICMSF o equivalente Microorganismos de
los Alimentos-Vol I- Técnicas de análisis microbiológicos- Parte II-S.
aureus- Recuento de estafilococos coagulasa positiva
|
Criterio
obligatorio
Determinación
|
Resultados
|
Método
de Análisis
|
E.
coli O157:H7/NM
|
n= 5
c=0
Ausencia
/65 g
|
USDA-FSIS
Guía
de Laboratorio de Microbiología- capítulo 5 –Detección, aislamiento e
identificación de E. coli O157:H7/NM en productos cárnicos
o
equivalente
|
Salmonella
spp.
|
n= 5
c=0
Ausencia/
25 g
|
Manual
de Bacteriología Analítica de FDA (BAM) Capítulo 5
Salmonella
o
equivalente
|
Podrán
investigarse otros microorganismos cuando las circunstancias lo hicieran
necesario.
"Art. 255: Con la designación de carne triturada o picada, se
entiende la carne apta para consumo dividida finamente por procedimientos
mecánicos y sin aditivo alguno. Debe prepararse en presencia del interesado salvo en aquellos
casos en los que por la naturaleza del establecimiento o volumen de las
operaciones sean autorizados expresamente por la autoridad competente”.
La
carne picada fresca deberá responder a las siguientes especificaciones
microbiológicas:
Criterio
complementario
Determinación
|
Resultados
|
Método
de Análisis
|
Recuento
de Aerobios Mesófilos/g
|
n=5
c=3
m=106 M=
107
|
ICMSF
o equivalente Microorganismos de los Alimentos-Vol I- Técnicas de análisis
microbiológicos- Parte II- Enumeración de microorganismos aerobios mesófilos-
Métodos de Recuento en Placa
|
Recuento
de E. coli/ g
|
n=5
c=2
m=100
M= 500
|
ICMSF
o equivalente Microorganismos de los Alimentos-Vol I- Técnicas de análisis
microbiológicos- Parte II-
Bacterias
coliformes
|
Recuento
de S. aureus coagulasa positiva/g
|
n=5
c=2
m=100
M= 1000
|
ICMSF
o equivalente Microorganismos de los Alimentos-Vol I- Técnicas de análisis
microbiológicos- Parte II-S. aureus- Recuento
de estafilococos coagulasa positiva
|
Criterio
obligatorio
Determinación
|
Resultados
|
Método
de Análisis
|
E.
coli O157:H7/NM
|
n= 5
c=0
Ausencia
/65 g
|
USDA-FSIS
Guía
de Laboratorio de Microbiología- capítulo 5 –Detección,
aislamiento e identificación de E. coli O157:H7/NM en productos cárnicos
o
equivalente
|
Salmonella
spp
|
n= 5
c=0
Ausencia
/10 g
|
Manual
de Bacteriología Analítica de FDA (BAM) Capítulo 5
Salmonella
o
equivalente
|
Podrán
investigarse otros microorganismos cuando las circunstancias lo hicieran
necesario.
"Art.
302: Se entiende por chacinados, los productos preparados sobre la base de
carne y/ o sangre, vísceras u otros subproductos animales que hayan sido
autorizados para el consumo humano, adicionados o no con substancias aprobadas
a tal fin. Los chacinados frescos deberán responder a las siguientes
especificaciones microbiológicas:”
Criterio
complementario
Determinación
|
Resultados
|
Método
de Análisis
|
Recuento
de Aerobios Mesófilos/g
|
n=5
c=3
m=106 M=
107
|
ICMSF
o equivalente Microorganismos de los Alimentos-Vol I- Técnicas de análisis
microbiológicos- Parte II- Enumeración de microorganismos aerobios mesófilos-
Métodos de Recuento en Placa
|
Recuento
de E. coli/ g
|
n=5
c=2
m=100
M= 500
|
ICMSF
o equivalente Microorganismos de los Alimentos-Vol I- Técnicas de análisis
microbiológicos- Parte II-
Bacterias
coliformes
|
Recuento
de S. aureus coagulasa positiva/g
|
n=5
c=2
m=100
M= 1000
|
ICMSF
o equivalente Microorganismos de los Alimentos-Vol I- Técnicas de análisis
microbiológicos- Parte II-S. aureus- Recuento
de estafilococos coagulasa positiva
|
Criterio
obligatorio
Determinación
|
Resultados
|
Método
de Análisis
|
E.
coli O157:H7/NM
|
n= 5
c=0
Ausencia
/65 g
|
USDA-FSIS
Guía
de Laboratorio de Microbiología- capítulo 5 –Detección, aislamiento e
identificación de E. coli O157:H7/NM en productos cárnicos
o
equivalente
|
Salmonella
spp
|
n= 5
c=0
Ausencia
/10 g
|
Manual
de Bacteriología Analítica de FDA (BAM) Capítulo 5
Salmonella
o
equivalente
|
Podrán
investigarse otros microorganismos cuando las circunstancias lo hicieran
necesario.
"SOMOS LO QUE HACEMOS REPETIDAMENTE. EXCELENCIA, POR LO TANTO, NO ES UN ACTO SINO UN HÁBITO"
ARISTOTELES
LEGALES: El autor no asume responsabilidad alguna por la descarga, copia, distribución, modificación o alteración de los contenidos publicados, sean propios del mismo o de terceros, los cuales pudieren estar protegidos por Copyright, Derechos de Propiedad Intelectual, Derechos de Autor, o relacionados. La Bibliografía del tema expuesto y el crédito fotográfico está en poder del Autor y no se publica dada su extensión, pero se enviará por mail al interesado que la solicitare debidamente fundamentada.
Comentarios
Publicar un comentario